Guía
Cortinas de enrollar: ¿madera, PVC o aluminio? Guía para elegir sin equivocarse
Comparación honesta por durabilidad, aislación, mantenimiento y precio, aplicada al clima de Montevideo. Con precios de referencia de cada material.
Es la primera pregunta de casi toda consulta, y la respuesta honesta es que no hay un material mejor: hay uno que corresponde a cada abertura. Lo que sigue es la comparación que hacemos en la visita, aplicada al clima y al uso reales de Montevideo.
Comparación rápida
| PVC | Aluminio | Madera | |
|---|---|---|---|
| Peso | Medio | El más liviano | El más pesado |
| Aislación térmica | Buena | Muy buena (relleno de poliuretano) | Muy buena |
| Resistencia al exterior | Media | Alta | Media, exige mantenimiento |
| Mantenimiento | Prácticamente nulo | Bajo | Barnizado periódico |
| Seguridad | Baja | Alta | Media |
| Precio | El más accesible | Medio a alto | Alto |
PVC: la opción por defecto para interiores
Es la cortina más instalada del país, y por buenas razones. Es silenciosa al subir, no se oxida y prácticamente no pide mantenimiento. Las lamas modernas vienen rellenas y con filtro UV, así que no se ponen quebradizas al segundo verano.
Su límite es estructural: en aberturas muy anchas o muy expuestas al viento el paño flamea, y frente a un intento de forzado ofrece poca resistencia.
Va bien en: dormitorios, aberturas interiores, patios protegidos, departamentos en altura.
Aluminio: cuando la abertura da a la calle
Las lamas de aluminio rellenas de poliuretano son bastante más rígidas y suman aislación térmica y acústica real. Aguantan viento, lluvia y salitre sin deformarse, y son la única opción que aporta seguridad de verdad.
Pesan más que el PVC, lo que exige un mecanismo mejor dimensionado. En cortinas grandes esa diferencia de peso es justamente el argumento para motorizar.
Va bien en: frentes, entradas principales, planta baja, zonas costeras, aberturas anchas.
Madera: estética antes que practicidad
Es la más noble y la que mejor queda en casas antiguas o de estilo. También es la más pesada, la que más mantenimiento pide y la que peor lleva la humedad de Montevideo. Una cortina de madera bien cuidada dura décadas; una descuidada empieza a dar problemas a los pocos años.
Si lo que se busca es el aspecto y no la madera en sí, vale la pena mirar la cortina de aluminio símil madera, que resuelve la estética sin el mantenimiento.
Va bien en: casas de estilo, restauraciones, aberturas protegidas del sol y la lluvia directos.
Regla práctica: si la abertura da al exterior y está a la vista desde la calle, aluminio. Si es interior o de dormitorio, PVC. Madera sólo cuando la estética manda y hay disposición a mantenerla.
Tres factores que pesan más que el material
El sistema de montaje
Sin albañilería o tradicional con cajón embutido. El primero se instala sobre la abertura existente, sin obra y en una sola visita; el segundo es para obra nueva o reforma. Está desarrollado en la página de instalación.
La calidad del mecanismo
Es lo que casi nadie compara y lo que más determina cuántas veces va a haber que llamar al service. Eje metálico, rulemanes de calidad, guías con felpa y enrollador reforzado hacen más diferencia que el material del paño.
Si va a llevar motor
Aunque no se motorice ahora, conviene que el eje y el cajón queden preparados. Sumar el motor después cuesta mucho menos que cambiar la cortina entera para poder ponerlo.
Y los precios
Como referencia, una cortina colocada de 120 × 100 cm arranca en $ 6.000 en PVC sin albañilería, $ 12.500 en catalana de aluminio y $ 8.400 en aluminio tradicional. Los rangos completos, incluidos los de reparación y automatización, están publicados en cada página de servicio.